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viernes, 19 de julio de 2013

Ni Braden ni Perón: Chevron






Paradojas de la historia y el presente.



El 1946 El General Perón se erguía como favorito para ocupar el sillón de Rivadavia. En la vereda de enfrente estaba el activo embajador del norte, Spruille Braden, quien jugaba (sin disimular) en la campaña presidencial donde competían Juan Perón (partido Laborista) y José Tamborini (Unión Democrática).

Braden no era cualquier enviado de Washington, ya que por ese entonces Argentina era el mas firme contrapeso continental al predominio de EEUU en la región. Por tanto la representación norteña en estas tierras tenía una impronta estratégica vital. Un hecho que contrasta con las apagadas figuras que nos envían hoy desde el norte, que para estas suena mas a un castigo que a un escalón en su carrera política.


Eslogan de la campaña de 1946, las opciones eran claras





Braden se había ganado el “mérito” de venir a este país por su asistencia a la petrolera Standard Oil durante la guerra del Chaco dada entre Paraguay y Bolivia. La compañía obtuvo amplios beneficios de esa contienda que bien supo instigar.


Obviamente el triunfo electoral de Perón terminó desterrando a Braden que siguió su carrera prestando servicios para la United Fruit Company en centroamérica. Y si bien, el populista general argentino le ganó la pulseada en el 46, el norteamericano tuvo su “justicia poética” cuando la desastrosa política energética del peronismo finalmente llevó, al orgulloso caudillo, a firmar acuerdos de explotación petrolera con la poderosa compañía en la que él había servido.


A casi 70 años de aquellos sucesos la historia se repite, pero como diría el filosofo político  Karl Marx “La historia se repite dos veces, la primera como tragedia, la segunda como farsa” 


Alusiva portada de la revista TIME de la época protagonizada por Spruille Braden





“Compartiendo” el Capital




Hoy la “Standard Oil of California”, con la cual Perón firmó contratos de Joint Venture no existe mas con ese nombre, su forma moderna se denomina en el mundo “Chevron” y actualmente es la 4ta petrolera privada del mundo.
 

Standard y Chevron, distinto nombre para la misma historia




La situación que llevó a Perón a recurrir a la petrolera norteamericana fue similar a la actual; por ese entonces el país no podía importar brocas de perforación de EEUU (único productor) , ya que no existía afinidad con la política global norteaméricana. A esto se sumaba una caída drástica de las exportaciones agropecuarias que motivaba una merma la entrada de divisas. Por tanto YPF las tenía de malas a la hora de importar insumos para explorar y explotar pozos petrolero. Fue así que el gobierno peronista vió crecer el déficit de la balanza comercial al tener que importar una mayor cantidad de combustibles.


Por aquel entonces el IAPI (Instituto Argentino para la Promoción de Intercambio) había monopolizado la compra interna de granos para exportación. El productor solo podía vender su producción al precio que imponía el IAPI, y así este organismo capturaba un excedente de renta extraordinario al exportar a un precio mayor

De esta manera más de 7 millones de hectáreas de tierras productivas quedaron sin uso ya que la renta por explotarlas era baja y no ameritaba la inversión a hacerlo. Solo las grandes explotaciones podían hacer algún margen de ganancia.  La economía argentina de ese entonces padeció un déficit descomunal y un desabastecimiento interno de productos primarios y de insumos foráneos. También escaseron los capitales necesarios para estimular la producción local de petróleo y gas.


Hoy el Estado, emulando a aquel instituto, captura una cierta parte de la rentabilidad de la producción a través de las retenciones. También los pequeños y medianos productores pierden  frente a los grandes. Y a pesar de que los los precios y la demanda internacional siguen siendo favorables para el país, ya nos son suficientes para paliar la salida de divisas dada por la importación de energía. Actualmente el 45% del consumo total de nuestra economía se abastece de combustible extranjero.

Sin exportaciones, que ingresen divisas en cantidad considerable, y sin capitales no hay inversión, y mucho menos con un Estado intervencionista que interviene con voluntad de saqueo.
La parte mas sufrida es la matriz energética que desde 1995 poco o nada ha cambiado. Argentina hoy ha vuelto (después de muchos años) a ser un gran importador de combustibles. En la historia económica nacional la importación de energía siempre ha sido el gran obstáculo para equilibrar la balanza de pagos; y si a esto le sumamos un contexto político esquizofrénico el resultado es caótico.


La desesperación se ha instalado en la Casa Rosada, y si bien esto no es nada nuevo para nuestra historia, en este caso la misma también está acompañada por improvisación extrema lo cual genera un cóctel explosivo y letal.


La YPF de Perón no podía sacar petróleo por sí misma porque carecía de capitales y de tecnología para hacerlo, y en ese contexto sólo EEUU tenía ambas cosas de sobra; por tanto puede explicarse el caso de que Perón no haya encontrado alternativa a la hora de paliar la situación. Después de todo, y a pesar de los desaciertos del primer peronismo, aquellos acuerdos no fueron tan nocivos, y hasta podría decirse que no estaban mal encaminados. 
De hecho, si avanzamos en la historia, veremos como Arturo Frondizi (un gran estadista desaprovechado de su tiempo) logró el justo equilibrio al combinar la inversión privada con la acción de YPF. Su gobierno logró, por primera vez, el autoabastecimiento petrolero y pudo evitar el catastrófico desequilibrio de la balanza comercial. 


Sello postal conmemorativo de la presidencia de Frondizi y de sus logros




Parecía esto un problema resuelto de nuestra historia, pero hoy mismo lo volvemos a padecer. La YPF de Perón no estaba vaciada como lo está hoy.  La petrolera argentina de hoy fue vaciada por REPSOL con la complicidad del gobierno Kirchnerista. A la multinacional española se le permitió girar el 90% de los dividendos al exterior. Luego se la exporpió ilegalmente, y se la dejó como víctima, algo que a la postre concluyó con cualquier intento de inversión serio en un país tan necesitado.

Ahora aparece la empresa Chevron, que como gran petrolera multinacional, no le teme a los países con riesgo, pues acostumbra invertir en lugares como Afganistán aún en pleno bombardeo. Para estos casos la ecuación a ser aplicada es diferente y se rige por una regla simple que dice: que a mayor riesgo entonces mayor ganancia.


Por tanto las condiciones del contrato (ilegalmente secreto) son 100% favorables a la empresa norteamericana, que seguramente exportará un buen porcentaje de todo lo que pueda extraerse y además, según trascendió, lo hará sin pagar impuestos aduaneros, mientras que tampoco tendrá la obligación de liquidar divisas en el país. Por otro lado, en un primer momento, Chevron solo invertirá 300 millones de dólares, lo cual es nada para lo que significa la industria petrolera. La mitad lo invertirá el Estado Argentino y el monto total prometido a mediano plazo de inversión no llegará a más de 1500 millones de dólares. Esta cifra es casi lo  que gasta “La Cámpora” con Aerolíneas Argentinas por año para prestar un servicio signado por la ineficiencia y el derroche.


El chiste de todo es que el petróleo (como los minerales) no es renovable mientras que la producción agrícola si, y entonces regalamos petróleo y minerales mientras castigamos a los argentinos que invierten y producen en el país, al robarles abiertamente el fruto de su trabajo para despilfarrarlo en corrupción.


Coherencia NAC & POP




Petróleo si, biodiesel no




A todo esto el disparate no termina aquí , porque las mismos obstáculos aplicados al agro también llegaron a la producción de biodiesel. Mientras destruimos la rentabilidad del biodiesel, y retrocedemos en el mercado que supieron ganarse quienes decidieron apostar a su fabricación, Brasil, ni lento ni perezoso, ya comienza a captar ese mismo  mercado que vamos dejando.Lo mismo ya hizo nuetro vecino  con la carne y la leche, rubros donde también retrocedimos.


La Argentina está cambiando apostar a la producción de un combustible alternativo (y renovable) como el biodiésel, por la “política” energética de regalar lo que le queda de petróleo en forma de “shale oil”. Está es una práctica netamente destructiva del ecosistema, que no dió grandes frutos en EEUU y que además está siendo muy resistida en Europa. Francia y Bélgica marchan a la cabeza con una amplia oposición de su pueblo.


El ciclo del biodisel, un futuro energético sustentable y viable



Gran parte de nuestro retroceso en la exportación de biodiesel se debe al castigo impuesto por la Unión Europea  al embargo arbitrario e ilegal que el gobierno hiciera de YPF. Gracias a ello Brasil se perfila ya como el nuevo exportador de este combustible.
Mientras Argentina ha reducido a la mitad sus exportaciones de biodisel (hasta Julio del año pasado había exportado U$S 1077 millones, mientras que este año solo exportó U$S 557) Brasil está pronto a iniciar su primera exportación este año a la cual seguramente le seguirán muchas mas. 
Petrobras y el grupo empresarial BSPAR han formado un joint venture orientado a potenciar la actividad. Buscan obtener un 25% de corte por sobre la producción agrícola del país (argentina tenía el 7%) para destinarlo a la producción de biodiesel.






La destrucción del Shale Oil




Mientras el biodiesel no requiere más que cultivar los campos y crea un nuevo valor agregado en forma de combustible, el Shale oil es una práctica totalmente agresiva para el medio ambiente.


El petróleo convencional se saca drenandolo de las rocas sedimentarias porosas; pero el Shale oil se extrae de más abajo, directamente de la roca madre la cual es ultra compacta y casi sin poros. El petróleo o gas atrapado allí se encuentra integrado literalmente a la llamada roca de esquisto.

  
Roca de esquisto




La forma de extraerlo requiere pulverizar la roca mediante la inyección de agua a alta presión junto a otros agentes químicos. Esta práctica altera la solidez integral del suelo y destruye la impermeabilidad de la roca madre.  Las napas de agua que están más arriba y aún también al sustento mismo de los estratos de suelo superiores corren peligro.


Esquema carácteristico de las perforaciones horizontales de Shale oil




Así como el agua tiende a filtrarse por cualquier grieta hacia abajo, los hidrocarburos por su parte tienden también a hacerlo, y en contacto con el agua de napas superiores los hidrocarburos, al ser más livianos que el agua, suben mientras el agua baja. De esta manera la contaminación de la napas resultaría inevitable e irremediable.
Este peligro latente es lo que nos traerá Chevron la cual tiene un amplio prontuario de contaminación en el propio EEUU, y más recientemente en Ecuador. Alli ha causado daños irreparables al ecosistema y a las poblaciones locales.



El peligro del shale oil en la alteración irreparable de los estratos del suelo







Las verdaderas intenciones de  Chevron




Esta gran empresa como es sabido no hará una gran inversión, ni tampoco una gran exploración y explotación. Detrás de su despliegue está la voluntad de plantar bandera en el yacimiento de Vaca Muerta el cual tiene el potencial de ser el tercero del mundo en petróleo shale oil. Asimismo pagará con creces su apuesta al serle permitida la exportación sin impuestos aduaneros y sin necesidad de liquidar divisas localmente. El acuerdo además no se regirá por leyes argentinas, y se operará sobre un marco legal que no proteje a nuestro país pero que si protege a la compañía. Algo increible e impracticable en el mundo desarrollado, que solo esta diseñado para países que tienen como práctica ceder su propia soberanía.


Otro punto a tener en cuenta es que al asociarse directamente a una desesperada YPF, Chevron ganará un aliado en la región para garantizar su impunidad ante las demandas internacionales que les ha presentado Ecuador. Si los países cerraran filas podrían obligar a la petrolera a hacerse cargo de sus acciones, o en todo caso atenerse a las consecuencias de que sus activos en la región puedan ser alcanzados por las demandas de ecuatorianas. El obierno de Cristina Kirchner decidió darle la esplada a una nación hermana beneficiando a una inescrupulosa multinacional.


Las selvas de Ecuador padecieron el paso de Chevron


Chevron, como toda petrolera internaciona,l encuentra una fuerte oposición en otros países para para practicar el Shale oil. Ante una futura escases de petróleo convencional la compañía necesita desarrollar mejores alternativas para extraer hidrocarburos de la roca de esquisto. No faltará mucho para que sea esta la única forma viable de obtener petróleo, y en esta línea no le viene nada mal contar con un campo de pruebas para ensayar nuevos métodos libremente. Vaca Muerta se presenta así como una gran campo experimental para sus  proyectos futuros.



Los pueblos tienen las de perder ante el desenfreno de las multinacionales 

miércoles, 18 de abril de 2012

Del vaciamiento a la estatización.

El cortoplacismo endémico de un gobierno sin idoneidad.

Al igual que con Aerolíneas Argentinas y las AFJP la “estatización” de YPF es otra jugada para la “tribuna” que nada tiene de ejercicio certero de la soberanía.
La privatización total de YPF no solo fue un desacierto estratégico descomunal (que los kirchner avalaron) sino que además fue un defalco a la nación del cual formó parte este gobierno por 9 años.
YPF bajo el control de Repsol solo hizo lo que le era mas rentable, extraer petróleo y exportarlo, todo esto bajo la anuncia del Estado argentino que jamás le exigió que invirtiera en exploración y apertura de nuevos pozos a pesar de entregarle concesiones exclusivas en áreas donde ya se sabía que había petróleo y gas.
Extraer petróleo es una actividad extremadamente rentable, no así explorar nuevos yacimientos y abrir nuevos pozos, parte de esta actitud permisiva del gobierno argentino se debió a la intención cortoplacista de una pésima política energética que solo buscaba mantener los precios en el mercado interno fuera del alcance del proceso de inflacionario.

Estos precios bajos, con respecto al contexto internacional, motivaron una suba de la demanda energética interna, pero no fue este un estimulo real sino mas bien algo artificial solo motivado por la cortoplacista política del precio máximo. El fracaso de esta herramienta económica esta altamente comprobada en la historia mundial, e incluso también en experiencias anteriores de la política económica argentina, porque así como a cortoplazo un precio máximo de mercado (un límite dado por el gobierno al aumento del precio) estimula el consumo a largo plazo genera desabastecimiento. La ecuación es simple la demanda solo se expande porque el precio es conveniente pero la oferta no responderá jamás a ese incremento de la demanda, ya que el precio de mercado le es excesivamente bajo para estimular un proceso real de inversión; y en el caso particular del petróleo la inversión es extremadamente onerosa y requiere planificación y seguridad a largo plazo.
Resumiendo podríamos decir que el nivel de producción ante un límite de precios siempre se estanca en un volumen fijo que obedece al precio impuesto. Como bien se sabe solo el aumento de precios es lo que hace al aumento real de la producción de un bien de allí se llegará a un equilibrio de la demanda, esta es un regla básica de la microeconomía que aprende cualquier estudiante el primer día de clases.
O sea que la producción de petróleo del país quedó sujeta a ese límite de precios que era impuesto por el Estado para camuflar la inflación. Es por eso que cayeron las reservas porque en este orden de cosas solo se extraía petróleo de los pozos abiertos y no se buscaba nuevos yacimientos.

Por otro lado las compañías se concentraron en maximizar su rentabilidad por exportaciones, y a pesar de que el gobierno intentó acotar el margen exportable el alza de precios internacional siguió haciendo que la rueda continuara girando mientras los pozos abiertos seguían drenando el maná negro de la economía. Si bien fueron acotados los volúmenes de exportación esta siguió siendo muy rentable para las empresas por el alza internacional y mas aún por el hecho de que existía una libre disponibilidad de divisas de un 70% que el gobierno les garantizaba a las petroleras.

El precario equilibrio no podía durar y es así que pronto las importaciones energéticas crecieron hasta alcanzar y superar el volumen de producción nacional. Es de destacar lo acontecido en 2007, cuando comenzaron los arreglos para importar gas licuado a precio internacional que luego sería inyectado en la red a precio nacional; por ese entonces el ex Gobernador de Neuquén Jorge Sobish manifestaba el despropósito de esta medida, a la cual consideraba un derroche de recursos, ya que su provincia aún tenía yacimientos sin explotar. Pero claro, ocurría que el gobierno argentino solo actúa a corto plazo y por ello resuelve los problemas de manera improvisada.

Ayer nomás: De Vido, Esquenazie, Kris y Das Neves encantados con Repsol y sus inversiones ficticias.



El impune, improvisado y Corrupto Julio De Vido, artífice de la desastrosa política energética nacional desde hace 9 años, es ahora el conductor de la petrolera mas importante del país.





El fantasma de ENARSA

Sin embargo a todo esto vale aclarar que si existió un boceto de intención por parte del gobierno argentino para intentar equilibrar la fragilidad de este sistema, y aún de reducir sus efectos adversos, fue talvez este el último vestigio de algún asesoramiento certero en materia energética y económica que lamentablemente, por voluntad del todopoderoso Néstor K, quedó relegado en su implementación efectiva. Me refiero concretamente a la creación de ENARSA (Energía Argentina SA), la cual era en teoría una empresa destinada a contrarrestar los efectos de la des-inversión en materia energética, pero ocurrió que todo su potencial se quedó en la teoría.

Lo propio hubiese sido capitalizar a Enarsa con la renta petrolera o aún con la emisión de bonos, tal cual lo hiciera el General Mosconi durante la presidencia de Marcelo Torcuato de Alvear cuando Argentina estaba en una situación similar y necesitaba incrementar su producción petrolera y a su vez tener control sobre los recursos. En este caso la supuesta capitalización de ENARSA era mucho mas fácil de lo que fue para Mosconi crear YPF de la nada. Pero nada de esto se hizo y ENARSA termino siendo un fantasma.
Tampoco se sabe que hacen los gobiernos con los impuestos al combustible, que en este país están entre los mas altos del mundo, solo basta comprobar en una factura A cuanto impuesto tiene para el consumidor una carga de combustible y ver que de 50 pesos de costo final al menos 20 son impuestos. El mas notable es el impuesto a la autopista, que si mal no recuerdo fue instaurado por Onganía y ningún gobierno lo derogó jamás siendo que hoy casi no hay autopistas en el país y además todas ellas son pagas.
Nadie sabe que hace el gobierno con esos impuestos y un buen uso podía haber sido capitalizar a ENARSA para luego talvez meterla como accionista en Repsol, pues esta compañía estaba permeable a la inclusión de otros accionistas.

Otro punto, sobre esta carga impositiva al consumidor, de combustibles es que si el Estado se administrara eficientemente estos impuesto bien podrían eliminarse o reducirse junto también al IVA a fin de minimizar el impacto de precios en el mercado interno y permitir el acoplamiento de precios con el mercado internacional. Pero nada de esto se hizo, pues el dinero de las arcas del Estado tiene otros destinos como son los de subsidiar las concesiones a empresarios amigos (lease transporte en general y TBA en particular) o bien para el clientelismo político o para acciones tales como el Fútbol para todos o las Ferraris, aviones y las propiedades de mamá Eve, Jaime y Chorrendler entre otros.

Y así llegamos a este punto, donde Néstor se metió en Repsol con su testaferro Ezquenazie (el cual no será embargado), y no con Enarsa como debía ser.  Todo esto fu hecho a complacencia de Repsol, la cual dio un préstamo al propio Ezqueanzie exigiendo a la vez el reparto del 90% de las utilidades de la empresa, en una clara maniobra de vaciamiento total que el propio Kirchner hizo legal.

ENARSA el fantasma de una empresa vaciada antes de existir.



De beneficiario a víctima.

Ahora Repsol, quien era parte de esta movida de vaciamiento, y que tuvo ganancias extraordinarias liquidando a YPF se muestra ente el mundo como víctima. Mientras la verdad es que le empresa ya estaba con la intención de irse poque es sabido que nada iba a invertir en el país, y también porque a los pozos que explota ya poco les queda de vida útil. El tema en cuestión era acordar un precio con el Estado y liquidar el proceso tal cual lo hicieran las AFJP y Marsans (aerolíneas) en su momento*.

Pero he aquí que el descontrol estatal y la desesperación en la improvisación cambiaron los planes, y como ahora es preciso mantener el gasto que significan los subsidios a la economía (a fin de no blanquear el desastre del “modelo”), la necesidad de hacer caja de donde sea es imperativa y no hace caso a la razón. Por tanto las negociaciones con Repsol se contaminaron de ansiedad por parte del gobierno y es así que la ventaja estuvo del lado de los españoles; no hay nada peor para una negociación que traer ansiedad y urgencia a la mesa de intercambio.
Por este motivo Repsol se puso exquisita con el precio a convenir y al gobierno improvisado (manejado en esta materia por un inexperto carilindo seductor de mujeres nostagicas de su juventud perdida) le "saltó la térmica", y es así que la Argentina acaba de cometer uno de los errores mas grades de su historia en materia de economía, comercio y derecho internacional que nos va a costar a todos muy pero muy caro.


El costo de la improvisación.

Salvando las distancias que significa el costo en vidas dado por una guerra, este caso es muy similar a la toma de Malvinas por parte del Gobierno de facto de Galtieri. Por ese entonces la economía estaba en decadencia y los militares perdían apoyo civil, popular, empresarial e internacional, pues hasta Reagan comenzaba tirarle de las orejas con la democratización.
El gobierno de Galtieri entonces también acudió a la mesa de negociaciones con Gran Bretaña llevando urgencia y desesperación, algo que bien pudo usufructuar su contraparte; por ese entonces Galtieri estaba urgido de apoyo popular como ahora lo esta Kristina de la caja de YPF.
Los hechos fueron similares pues tanto como Repsol hoy por hoy quería irse del país, por esos años también Gran bretaña no podía atender el asunto Malvinas y le costaba mucho intentar defenderlas de una presión argentina que se afianzaba en el derecho internacional y que contaba con el reconocimiento de toda la comunidad de naciones. La causa justa de Malvinas fue eclipsada por la agresión argentina que Gran Bretaña supo explotar como “humillación” puertas adentro, haciendo que el gobierno de Margareth Thatcher se fortaleciera cuando estaba en plena decadencia. Gran Bretaña pasó así de colonialista a “víctima” de una dictadura, y hoy también Repsol y España han pasado de ser benefactoras extraordinarias de la economía Argentina a víctimas del populismo kristi-chavista sudamericano.
Rajoy por su parte se ha fortalecido contando con el apoyo socialista y también con el respaldo de la UE.

Así como los derechos argentinos sobre Malvinas no justificaban una intervención armada improvisada, que fue contraproducente, hoy tampoco este exabrupto “nacionalizador” de Repsol esta justificado por los justos derechos de Argentina a poseer una petrolera estatal para controlar sus recursos naturales. En ambos casos se nubla la justicia y se deja como victimas a quienes no los son.


Populismo barato for Export



Los Kirchner y la soberanía energética.






*Ver:
http://veritasestibertas.blogspot.com/2011/11/el-negociado-de-aerolineas-argentinas.html

http://veritasestibertas.blogspot.com/2008/11/afjp-2-argentina-0.html